Los pobres y vulnerables

"Cuando atendemos a las necesidades de los quiero, les damos lo que es suyo, no la nuestra. More than performing works of mercy, estamos pagando una deuda de justicia".

– St. Gregorio el grande, Regula Pastoralis. 3, 21: PL 77, 87


Los bienes de este mundo fueron creados para toda la humanidad. Riqueza, propiedad, y su distribución no existen en un vacío moral. Profunda injusticia ocurre cuando los pobres y los vulnerables no son capaces de acceder a lo que es debido a ellos–alimentos, agua, refugio, atención médica, y otros elementos básicos necesarios para vivir una vida coherente con su dignidad humana dada por Dios. Mientras que la Iglesia reconoce el derecho a la propiedad privada, Ella también enseña que no es un fin último. Escritura y la tradición afirman repetidamente la necesidad de dar prioridad, o tiene una opción preferencial por, las necesidades de los pobres antes de los deseos de los ricos.

Política pública tiene un papel que desempeñar en la creación de una sociedad más justa, en todos los pueblos son capaces de acceder a lo que es debido a ellos como criaturas hechas a imagen y semejanza de Dios. Caridad privada es esencial, pero hombre ’ s caído estado, debe complementarse con leyes e iniciativas que atienden las necesidades de los pobres y vulnerables. Nuestras políticas deben apuntar a merelyy para proveer bienes a personas; deben también ayudar a las personas participar plenamente

La opción preferencial por los pobres y vulnerables no es opcional. Una prueba básica de la moral para la sociedad es medir cómo tratamos a los más vulnerables entre nosotros. En una sociedad con una creciente brecha entre ricos y pobres, Las escrituras nos da la historia del juicio final (MT 25:31-46) y nos recuerda que seremos juzgados por nuestra respuesta a la "por lo menos entre nosotros."

La pobreza no es simplemente una falta de alimentos básicos y los recursos financieros. También incluye privaciones más profundo, tales como:

  • Una negación de la plena participación en la economía, social, y la vida política de la sociedad
  • La incapacidad para influir en las decisiones que afectan su vida
  • La falta de acceso a la asistencia sanitaria básica
  • La ausencia de oportunidades para ayudar a nosotros mismos, a través de medios tales como las oportunidades de empleo con salarios justos

Buscamos soluciones de política pública que crean una economía sana y una sociedad, oportunidades de empleo que promueven la dignidad humana, incrementar la solidaridad social, y promover la autonomía de los pobres.

Para más información, ver a obispos de nuestra nación Justicia económica para todos (1986) carta pastoral.

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